Sí, por decreto, el 936/2011, nuestra presidenta Cristina prohibió de esta manera la publicación de avisos relacionados con la oferta sexual. En el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada hizo este anuncio, considerando la existencia del conocido rubro 59 como un delito; y lo fundamentó al decir la frase de que “la oferta sexual del rubro 59 es un delito y una profunda discriminación a la condición de mujer como tal”.
También la Presidenta aclaró y fue directa al advertir sobre la hipocresía que ejercen algunos medios, que piden políticas en sus páginas contra la explotación esclava y sexual mientras lucran sin ningún pudor con los anuncios de la actividad. Este negocio de los anuncios, en el caso del matutino Clarín, sobre los que se publican el 90 por ciento de los avisos, está calculado alrededor del millón de pesos mensuales. En referencia a esto, precisamente Cristina señaló que estos ofrecimientos de servicios sexuales “le dejan pingües ganancias a las empresas periodísticas”.
A los efectos de que esto tenga cumplimiento, el gobierno nacional crea una oficina dentro de la reciente estructura de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA); de esta manera se seguirá de cerca con la lupa sobre los medios que no cumplan con esta prohibición, teniendo en cuenta que la AFSCA articulará las acciones de gestión con el Ministerio de Justicia y DDHH y con el Consejo Nacional de la Mujer.
Mis amigos, queda mucho para opinar al respecto y analizar la positividad de la aplicación de esta nueva iniciativa gubernamental; pero comento lo suficiente para que comprendamos de qué se trata cuando decimos que nuestra Presidenta siempre lleva la agenda delante y con políticas de Estado adecuadas y precisas a las necesidades del bienestar de nuestra sociedad y los derechos humanos en práctica.