Opinan sobre reparaciones economicas a ex presos politicos. Imprimir E-mail
lunes, 30 de agosto de 2010











 Mi nombre es Osvaldo Luis Abollo; fui secuestrado el 07/12/76, llevado al Vesubio y luego al Pozo de Quilmes, torturado y desaparecido durante cuatro meses. Pase seis años en cana entre la U9 de La Plata y la U1, Caseros del SPF, más un año en libertad vigilada.

 Nunca he sido invitado a ningún Congreso de Ex Presos Políticos, aunque tengo conocimiento de algunas reuniones que se realizan en Buenos Aires con los mismos objetivos que Uds. enuncian.

Deseo declarar que no me siento identificado con ninguna entidad que se imponga luchar por algo tan bajo como una reparación histórica.  No puedo más que repudiar la actitud de quienes se creen con el derecho a obrar con semejante petulancia histórica, asumiendo desde el nombre de esa entidad, mi representación.

Ninguno de nuestros mártires populares de todas las épocas y todas las dictaduras, y creo que tampoco la mayoría de los sobrevivientes, hemos participado (y muchos seguimos participando) de la lucha de nuestro pueblo pensando en ninguna reparación posterior. Lo hemos hecho desde la conciencia de lucha de una causa justa y honorable, como lo son las causas populares. No me imagino al Che Guevara organizando a guerrilleros veteranos para exigirle al gobierno de Evo Morales una pensión, por más merecida que ella pudiera ser. En todo caso será el pueblo quien, libremente, deba decidir si somos merecedores de algún reconocimiento.

No fui un soldado al que se lo llevó a pelear, contra mi voluntad, en una guerra injusta o que me fuera impropia.

Antes que tener memoria, recuperemos la historia: 

Creo que los ex presos políticos no somos ni más ni menos víctimas que las montoneras federales masacradas tras la batalla de Pavón, que los millares de compatriotas muertos y mutilados en la vergonzante guerra contra el Paraguay, que los fusilados de la Patagonia Trágica y los ingenios quebrachales, que los bombardeados de la Plaza de Mayo y los muertos de la Revolución Libertadora, que Juan José Valle y todos los fusilados del 56, que los peronistas perseguidos, torturados y encarcelados del Conintes, que Felipe Vallese, que los apaleados de la noche de los bastones largos, que los héroes de Trelew, que los muertos de la Triple A, que los exiliados externos e internos, etc.    

Antes que buscar la verdad, levantemos las banderas por las que dieron su vida Evita, el Che, nuestros compañeros caídos y los millares de mártires latinoamericanos:

Creo que, antes que gastar el poco tiempo que nos queda en organizar a veteranos revolucionarios de "mandato cumplido" detrás pensiones graciables, es mejor utilizar nuestras pocas energías en organizar al pueblo detrás de concreciones de Derechos largamente postergados.

Antes que declamar justicia, continuemos la lucha por la instauración definitiva en nuestra patria de la Justicia Social:

Creo que nuestro pasado es responsable del presente, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva, con todo lo sucedido, lo que sucede y lo que sucederá.

No se puede, pues, subalternizar aquel protagonismo generacional a la creación de asociaciones políticas destinadas sindicalizar la militancia detrás de Derechos que no son sociales.

Bastaría una mutual del Ex preso político, o la intervención de algunos compañeros en funciones de gobierno para resolver los casos más acuciantes de compañeros con necesidad; o para tramitar jubilaciones para aquellos que no tengan un buen pasar o carezcan de aportes.

Pero hacer loby desde un nombre que invoca mi historia, para una causa que no tiene contacto con las demandas populares ni acrecienta el poder popular, lesiona mi dignidad militante.

 
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