| La revuelta de Egipto no es igual a la de Libia.Por Walter Moore |
|
|
| jueves, 03 de marzo de 2011 | |
Gadafi es el jefe de una Revolución que comenzó hace muchas décadas y basa su resistencia en el sector del pueblo que lo apoya, al que convoca a defender su revolución.Existen muchas razones para no equipar estos procesos, a pesar de ocurrir en países vecinos, del mismo credo religioso y en el mismo momento histórico.Como primera diferencia encontramos que la estructura de ambos países es muy distinta. 1ro.: Egipto consolidó su unidad como Nación durante milenios y su unidad nacional no corre ningún riesgo en estas circunstancias. Pero el joven coronel Gadafi fue el artífice que convirtió en una nación única a un conjunto de diferentes tribus beduinas (beduino significa morador del desierto) que no tenían un proyecto común, y además logró instalar la prosperidad en una nación que multiplicó su población por siete durante su gobierno. 2do.: El comportamiento de las multitudes fue muy diferente en Egipto, donde el pueblo salió a la calle y ocupando enormes espacios en la capital del país, fue totalmente pacífico.Fue una revolución en paz, no ocurrieron actos de violencia graves y algo similar ocurrió en Túnez. Pero en Libia la revuelta tuvo características muy diferentes. La rebelión se desató en varias ciudades simultáneamente, y los revoltosos salieron armados a las calles, quemando numerosos edificios públicos y resistiéndose a los tiros a la acción policial. 3ro.: La reacción de los líderes fue muy diferente también, mientras el Presidente de Túnez dejó el poder inmediatamente ante la repulsa popular, el de Egipto se sostuvo un tiempo buscando el apoyo de sus aliados Noratlánticos, de Israel y de Arabia Saudita, que se lo negaron al ver su debilidad interna. No es el caso de Libia, donde Gadafi se presenta como el jefe de una Revolución que comenzó hace muchas décadas y basa su resistencia en el sector del pueblo que lo apoya, al que convoca a salir a la calle para defender a su revolución. Gadafi realmente transformó internamente a su país y logró darle un lugar en el concierto de naciones, incluyendo una disculpa y reparaciones de guerra por parte de Italia para compensar la aventura colonialista de Musolini, que asesinó al 10% de toda la población de Libia. Usó los enormes beneficios de su riqueza petrolera para participar en procesos industriales avanzados en Europa, especialmente en Italia, donde Libia es socia de ENI y de FIAT, además de muchos otros proyectos industriales, que permiten formar técnicos y obtener tecnología para modernizar a su país. 4ta: Y la razón principal para comprender lo que sucede en ese país consiste en evaluar los recursos naturales existentes y conocer a las fuerzas que los codician. Libia es un proveedor petrolero muy importante, por dos motivos, su petróleo es de una calidad extremadamente alta, y sus yacimientos de gas son imprescindibles para combatir el invierno europeo. Pero, el 50% de todos sus recursos están controlados por la empresa del Estado, NOC, que administra las actividades de las 11 multinacionales instaladas en el país. Además se descubrió que debajo del desierto existe un enorme depósito de agua dulce fósil, lo cual hace factible que esta nación acceda a su soberanía alimentaria, y eso permitirá un fuerte desarrollo de los sectores urbanos y una creciente industrialización para sustituir importaciones, todo lo cual es contrapuesto a los intereses de Occidente. Motivos por los cuales las denuncias de los gobiernos de Venezuela y de Cuba, que huelen la mano del Imperio en esta revuelta no carecen de fundamento. Voltear a Gadafi permitiría que Libia se divida en muchas débiles provincias beduinas, con lo cual el petróleo podría ser explotado salvajemente sin control de la estatal NOC, y esta es una táctica corriente del Imperio, dividir para explotar las riquezas controladas por gobiernos más débiles. La mano del imperio también aparece en el formato de las noticias a cargo de las corporaciones mediáticas, que asimilan a Gadafi a los dictadores obsecuentes de Egipto y Túnez. No es así: Gadafi es un líder que defiende a su nación, mientras los otros las entregaron a los intereses imperiales. Mientras Gadafi aumentó la prosperidad de su pueblo, mientras Murabak y Ben Alí lo hambrearon. Sabemos de la capacidad del Imperio para manipular a las masas cuando quiere debilitar a gobiernos indóciles, y eso no sucedió ni en Egipto ni en Túnez, pero es evidente que las reacciones anti-Gadafi tienen una mano larga, que abarca desde la manipulación de oficiales de las fuerzas armadas que se llevan aviones a poblaciones controladas por la NATO, al incendio de edificios públicos. Este clima de revolución que me hace acordar a los preliminares organizados para derrocar al gobierno del General Perón, cuando también los aviones argentinos fueron a aterrizar en Montevideo después de bombardear a sus compatriotas en la Plaza de Mayo. Veremos cómo evolucionan los acontecimientos en Libia, y si la revuelta triunfa, sabremos en seguida si nuestros temores eran infundados o no. |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
La marcha atrás oficial, anticipada ayer por Cristina, se publicó hoy en el Boletín Oficial. Tal como se esperaba, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas modificó los plazos para el ingreso de divisas al sistema financiero provenientes de operaciones de exportación, mediante la resolución 187, publicada hoy en el Boletín Oficial.
El país recibió capitales desde el exterior destinados a la adquisición de empresas. Además, hubo un crecimiento en la reinversión de utilidades. En América Latina fue récord el ingreso de estos fondos al superar los a U$S 153 mil millones.
Los controles del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sobre las importaciones comenzaron a mostrar resultados concretos en la balanza comercial entre la Argentina y Brasil. Las importaciones del vecino país cayeron en abril 23% en términos interanuales y ello permitió que la balanza cerrara en equilibrio, un escenario que no se registraba desde junio de 2009.