| Consecuencias de la falta de vivienda en la sociedad |
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| jueves, 24 de noviembre de 2011 | |
Los hechos acaecidos el año pasado en Villa Soldati y lo que pasó hace unas semanas atrás en Jujuy, dejaron en evidencia la falta clara de una política de vivienda por parte de las autoridades nacionales y provinciales. Consecuencias que traen para los argentinos esta inacción oficial y cómo piensan la sociedad que será la situación de cara al corto y mediano plazo.
La toma de terrenos públicos por parte de gente sin vivienda en Villa Soldati en diciembre pasado y lo sucedido hace pocas semanas atrás en la provincia de Jujuy, no hizo más que hacer pública un grave déficit que tiene la sociedad argentina en su conjunto, como lo es la falta de vivienda y la imposibilidad de gran parte de los argentinos de poder acceder a la casa propia.En los sucesos nombrados anteriormente, también pudo verse lo peor de la clase dirigente nacional, como fue el envío de muchos de sus punteros políticos para tratar de sostener o evitar las situaciones, en lo que los analistas y la gente de a pié pudo notar como la gran falta de una política de Estado para el tema de la vivienda por parte de la política en su conjunto. La falta de políticas activas por parte del gobierno para permitir el acceso a miles de argentinos a una vivienda digna, los altos precios de los alquileres que se ven diariamente en nuestro país, la falta de un trabajo con remuneraciones que permitan ahorrar para la compra de una vivienda, entre otras cuestiones, son las que han llevado a que este cuadro de situación de endurezca en vez de amainar. Tras un período de varios años de fuerte expansión económica, disminución de la pobreza y del desempleo, durante el último año a causa de la confluencia en un mismo escenario del impacto de la crisis internacional y de los problemas domésticos, se registró una fuerte retracción en el consumo de una diversidad de bienes y servicios de primera necesidad que hacen a la calidad de vida de las personas. Un informe realizado por la consultora D’Alessio IROL para Euromayor y la Asociación de Empresarios de la Vivienda y Desarrollos Urbanos (AEV), denominado “Necesidades de vivienda en la clase media y predisposición ante alternativas de financiación tradicionales e innovadoras”, muestra que el tema de tener una vivienda propia no sólo atraviesa a los que menos recursos tienen, sino también a casi la mayoría de la población, ya que para la clase media es casi imposible poder contar con el sueño de tener una casa. El estudio de la consultora privada advierte que 6 de cada 10 argentinos de Clase Media desearían comprar una vivienda, pero que la mayoría de ellos (73%) no creen que podrán hacerlo en el futuro cercano, ya que los precios de ellas están por las nubes, y los créditos hipotecarios tienen una alta tasa de interés. Pero uno de los datos centrales que deja el informe de D’Alessio IROL, es que el 70% de quienes necesitan una vivienda afirman que esto influye en su vida, donde los cambios producidos a partir de este fenómeno se destacan la postergación de la paternidad en un 29% y el lento abandono por parte de los jóvenes del hogar paterno. Entre las barreras de acceso de quienes tienen necesidad de vivienda, el 30% de los encuestados dijo que no podría cumplir con los requisitos formales que se piden para acceder a una casa. Además, el 42% puede destinar menos del 20% de sus ingresos para pagar una cuota, y el 65% considera que sus ingresos no le permiten alcanzar la cuota. El 61% de quienes necesitan una vivienda se compone en un 21% que no cumple con requerimientos formales para acceder al crédito, en un 40% que sí los cumple, y sólo un 17% de quienes cumplen los requisitos necesarios compraría una vivienda. La vivienda sin duda es algo central para que las personas se sientan gratificadas y puedan ver el futuro con mejores perspectivas. Al no tener una vivienda propia y al tener que alquilar a precios exorbitantes casas y departamentos muchas veces inhabitables, lo único que se hace es que con el correr de la crisis económica, cientos de miles de argentinos vean que la posibilidad de no tener donde vivir sea más cercana que nunca. Como puede verse, un problema que en vez de amainar tiende a agravarse, debido en gran causa a la falta de políticas activas por parte de los sucesivos gobiernos para acabar con la falta de oportunidades para alcanzar el sueño de la vivienda propia. La incapacidad mostrada por los sucesivos gobiernos para llevar adelante un plan de viviendas populares que pueda acabar con este flagelo, ha llevado a que millones de personas tengan un miedo creciente de perder lo poco que tiene. Los datos mostrados con anterioridad dan cuenta de una realidad injusta que vive la mayor parte de la población de nuestro país, con las clases acomodadas que sufren menos estos coletazos de la crisis financiera internacional, y con una clase media, media baja y baja que siente enormemente los efectos de la misma, necesitando la mano de un Estado fuerte que sirva para paliar los efectos y empezar a crecer nuevamente como en años anteriores. Sólo con una fuerte política de Estado que tienda al mejoramiento gradual y sustancial de la situación social, que lleve a un mejoramiento de las condiciones de vida de los individuos, que procure atender las causas y no que atienda los hechos consumados, la Argentina podrá volver a recuperar la excelencia que supo tener en una época, y evitar que se siga cayendo en el desgaste y deterioro de las últimas décadas. |
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