| Las editoriales y opiniones en los diarios del domingo |
|
|
| domingo, 04 de abril de 2010 | |
Como todos los domingos, MEMORIACTUAL.COM.AR ofrece a sus lectores una sintesis con las reflexiones y especulaciones de los principales columnistas políticos dominicales. Aqui algunos fragmentos importantes.
Joaquín Morales Solá en el diario La Nación, sugiriendo que habló con Carlos Reutemann, Eduardo Duhalde y con algún ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: "(...) el senador ya adelantó personalmente su decisión de apartarse de la campaña a Francisco de Narváez y a Felipe Solá. A Eduardo Duhalde se lo mandó a decir con la esposa de éste, la senadora Hilda de Duhalde, colega de Reutemann en el Senado. Trabajen tranquilos en sus proyectos presidenciales. Yo no seré candidato, les repitió a cada uno de ellos. ¿Qué lo llevó a Reutemann a hacer esas confesiones? En primer lugar escuchó a uno de ellos decir públicamente que él era un "tapón" para la carrera de los otros. Nadie puede ser candidato en serio mientras Reutemann esté indefinido , argumentó el otro peronista. No soy tapón, porque no soy candidato, les aclaró Reutemann. ¿Teme Reutemann una campaña sucia y larga? No me gustan esas campañas, pero sé que forman parte de las reglas del juego, responde. ¿Lo inquieta el país imprevisible que podría heredar el próximo presidente? La Argentina tiene una capacidad increíble para levantarse de sus caídas. Será un país difícil después de los Kirchner, pero tendrá solución, dice. Lo único que Reutemann detesta es el consejo que suelen darle algunos de sus amigos en el peronismo: Agarrá y después vemos, le sugieren. No, así no, replica en el acto. (...) hay una cuestión de fondo más importante que ninguna otra: no siente la inspiración de la candidatura. Lo explica así: No me engancho con la candidatura. No la siento. Esa es la verdad. Y yo siempre me dejo llevar por mi intuición. Nunca voy contra ella. Las versiones sobre la candidatura de Reutemann han ido y han venido. Es hora ya de dejar de hablar de ella. Otra cosa que no sucederá es la candidatura presidencial de De Narváez. No hay ningún juez en la Corte Suprema de Justicia que vea con simpatía la candidatura presidencial de un ciudadano nacido en el extranjero e hijo de extranjeros. La Constitución le exige al presidente el requisito de ser argentino nativo o hijo de argentinos nativos. Cada país elabora en su Constitución el contrato con las condiciones que debe tener su presidente. Ese es un acuerdo explícito que no se discute en ningún lugar del mundo. (...) De Narváez se vio con un solo miembro de la Corte Suprema para explicarle su caso. El juez le deslizó su escepticismo: Nosotros estamos para velar por la correcta aplicación de la letra y el espíritu de la Constitución, respondió el magistrado. No le dijo nada más. Pero otros miembros del máximo tribunal lo interpretaron de esta manera: Le aclaró que la Corte jamás le hará decir a la Constitución lo que la Constitución no dice. De Narváez podría alargar su pleito si decidiera recurrir primero a un juez electoral, cuya decisión será, en cualquier caso, apelada. En algún momento, el diputado peronista que derrotó a Néstor Kirchner deberá vérselas con la Corte Suprema. Duhalde, Solá y Kirchner son los candidatos que quedan en el peronismo. Solá adelantó que está dispuesto a negociar su posición en una mesa de peronistas; el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, dice lo mismo sobre su candidatura. Kirchner, en cambio, no delegará nada. Ultimamente se mencionó mucho la posibilidad de que la futura candidatura kirchnerista termine cayendo en manos de Daniel Scioli. Hasta se habló de una fórmula entre Scioli y el gobernador de San Juan, José Luis Gioja, bendecida por Kirchner como su sucesión consentida. Puras maniobras de Kirchner para mantener a esos gobernadores en el cada vez más desolado redil kirchnerista. Un kirchnerista de pura raza responde con una pregunta socarrona cuando se le pregunta sobre esa posibilidad: ¿Alguien vio a Kirchner, alguna vez, delegar poder voluntariamente?, dice, y se responde: Jamás. Es cierto; ni siquiera le delegó el poder a su esposa cuando le transfirió el gobierno. La forma de ser se une con la necesidad política. Kirchner precisa de su candidatura para abroquelar al núcleo social de entre un 20% y un 25% del electorado (que va del progresismo suave a la izquierda dura) que no tendrá representación en ninguno de los otros candidatos. Kirchner hasta podría entrar en la segunda vuelta electoral, aunque todos los analistas de opinión pública aseguran que terminará como Carlos Menem en 2003. Una aplastante mayoría rechazaría su regreso a la presidencia en un probable ballottage. Pruebas: en Mendoza, el oficialismo acaba de salir cuarto en las elecciones de la capital. El kirchnerismo no jugaba en desventaja en Mendoza; el gobernador de la provincia, Celso Jaque, es un kirchnerista fiel. Duhalde mira ese horizonte y ratifica que no se bajará de la candidatura. Cree en el acuerdo que escribió con Rodolfo Terragno para instaurar un modelo de país homologable y permanente, al estilo de Brasil, Chile y Uruguay. Ya lo suscribieron todos los líderes radicales, muchos jefes peronistas y Mauricio Macri; también lo firmaría la Coalición Cívica como partido. Pero la oferta de Duhalde es más amplia: se muestra como un político de hombros anchos para enfrentar la herencia de Kirchner, que incluirá la desmesurada influencia de dirigentes como Hugo Moyano y Luis D´Elía. En la otra orilla, Kirchner sobrevalora a esos caciques sociales en detrimento de los partidos políticos. El acuerdo de los partidos no será suave, asegura Duhalde. ¿Qué significa no ser suave? Significa que debe comprender a los empresarios, pero no a los empresarios que se hicieron ricos con el kirchnerismo. Estos deberán ir presos. Y significa que los dirigentes gremiales no podrán tener más poder que la política , responde Duhalde. Los desbordes políticos del sindicalismo lo preocupan en los últimos tiempos. Macri cree que, a pesar de todo, Duhalde podría cederle a él su candidatura. Macri, Duhalde y Elisa Carrió son los únicos, en rigor, que no temen decir cosas absolutamente opuestas a las verdades kirchneristas y al discurso único. La candidatura de Macri descansa sobre el proyecto de que contará con aliados peronistas. El jefe del gobierno porteño no tiene muchas salidas: comprobó que la gestión capitalina es imposible con un gobierno central en contra. ¿Para qué le serviría una reelección en el lugar donde está? Otra cosa que no sucederá será la recreación del Acuerdo Cívico y Social tal como se lo conoció. Carrió no será candidata de ese espacio si debiera competir con Cobos en una interna del acuerdo. No está dispuesta a aceptar reglas del juego que sabe que luego no cumplirá ( por razones éticas , aclara). Esto es: Carrió nunca entrará a un cuarto oscuro a votar por Cobos como presidente de la Nación. Cobos no es lo que era en las encuestas, pero todavía sigue siendo inevitable para el radicalismo. Ricardo Alfonsín le muerde los talones en esas mediciones, aunque el dirigente con mayor prestigio entre políticos y empresarios es el presidente del radicalismo, Ernesto Sanz; la carencia de éste es que la mayoría de los argentinos no lo conoce todavía. Carrió aspira, al revés de los radicales, a liderar una propuesta con peronistas incluidos. Tampoco sucederá, por último, un adelantamiento de elecciones. No puede suceder. La Constitución estipula claramente (artículo 95) que las elecciones se efectuarán "dentro de los dos meses anteriores a la conclusión del mandato del presidente en ejercicio". Las próximas elecciones presidenciales no podrían ser nunca, por lo tanto, anteriores al 10 de octubre de 2011. Sólo si ocurrieran previamente las renuncias de Cristina Kirchner y de Cobos podrían adelantarse las elecciones (...)".
"El 76% de los argentinos afirma que nunca volvería a votar a Néstor Kirchner para presidente. Ese resultado de una amplia encuesta nacional, elaborada para empresas privadas, empezó a circular la semana pasada en el peronismo con la fuerza de un remolino. Aquel mismo trabajo, que marca una caída de popularidad del matrimonio luego del suave repunte del inicio de año, registra otra cifra lapidaria para cualquier horizonte optimista en el PJ. En la hipótesis de un balotage en el 2011, Kirchner podría alcanzar, en el escenario más propicio, de un 32% a un 35% de los votos. Se repetiría con el ex presidente una situación electoral casi idéntica a la que sucedió con Carlos Menem en el 2003. Menem ganó en aquella ocasión la primera vuelta -sobre el propio Kirchner- pero prefirió evitar la humillación política a la cual lo iba a someter el balotage. (...) Cuatro gobernadores peronistas -dos de ellos de provincias importantes- estuvieron desmenuzando, a la vera de un río, aquella realidad retratada por la encuesta. "Si esto es así el peronismo está en el horno", resumió uno de ellos. No hay dudas de que las cosas son como aparecen: esos cuatro mandatarios miden popularmente bien o muy bien en sus provincias. En esas mismas geografías los Kirchner son resistidos. Ocurre en el peronismo un fenómeno extraño. O quizás no tanto, rastreando su larga y sinuosa historia. Todos los líderes son conscientes de que se avecina el final irremediable de los Kirchner. Pero no saben o no se animan a superar ese fatalismo. De nuevo la comparación con Menem. La incapacidad de un sector importante del PJ para trazarle límites al presidente riojano, fue uno de los motivos que empujaron a Eduardo Duhalde a la derrota ante Fernando de la Rúa. Aquellos cuatro gobernadores se preguntaron si Kirchner, de verdad, como ha insinuado, piensa en algún heredero para el 2011. Daniel Scioli, Jorge Capitanich y José Luis Gioja -los más nombrados en ese rubro- juran que jamás el ex presidente les dijo algo o les envió algún correo. Los ultrakirchneristas desalientan la jugada y alimentan al ex presidente con encuestas diseñadas con la misma audacia que las cifras del INDEC. A Kirchner no se le mueve un pelo. Mantiene la disciplina y el estado timorato en el PJ apelando a la receta básica. Tiene en sus bolsillos los recursos del Estado y los distribuye acorde a los grados de incondicionalidad. Mete presión y mete miedo donde descubre flaquezas. Un delegado de la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, apareció por Merlo, en el oeste del cordón bonaerense. Irrumpió en el Club Atlético Defensores del Chaco. Así se llama pese a estar apenas del otro lado de la General Paz. Allí se desarrolla desde 1994 un plan de fútbol callejero. De fútbol como herramienta del desarrollo social. Participan tres mil chicos. Una cifra que se irradia y crece con sus padres y sus familias. Desde hace tiempo trabajan en la zona y en contacto con el club dirigentes ligados al peronismo disidente. El delegado de Alicia Kirchner advirtió sobre la inconveniencia de esa relación política. Y ofreció planes sociales que serían implementados por el intendente del distrito, Raúl Othacehé. De hecho, muchos de esos planes entraron en vigencia aunque la realidad política no logró modificarse. Llovieron pintadas incómodas y mensajes mafiosos en automóviles de algunos dirigentes y en muros del barrio. Frente a la queja que recibió de un viejo peronista, Othacehé respondió: "¿Qué querés que haga? Son los Kirchner...". (...)".
1. Controlar a las pocas grandes firmas formadoras de precios, sobre todo en alimentos e indumentaria, con métodos más sutiles que el gruñido esporádico del secretario de Comercio, que hace mucho asusta más a los propios que a los ajenos. Todas ellas tienen enormes ganancias desde hace años, contraparte del incremento de precios y de la escasa competencia que enfrentan. El gobierno ha comenzado a decirlo, con emisores un poco más creíbles que El Napia. Habrá conversaciones discretas y si no dan resultado tal vez se estudie el impuesto a las ganancias extraordinarias del diputado Héctor Recalde. 2. Recurrir a los intendentes para el seguimiento de los precios en cada municipio, de modo que la contención que el gobierno nacional pueda lograr en los primeros eslabones de la cadena lleguen al bolsillo de los consumidores en vez de aumentar la rentabilidad del otro extremo de la cadena. El presidente de la Federación de municipios e intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra, está trabajando en un proyecto para que las intendencias pasen a ser agentes de retención de parte del IVA, a cambio de un porcentaje que les reconocería la AFIP, lo cual perfeccionaría el control. 3. La transferencia directa de ingresos a los sectores que menos tienen va íntegra al consumo, no se desvía al dólar ni a la apropiación de renta. Las jubilaciones incorporadas por la moratoria equivalen a $3.000 millones por mes, la Asignación por hijo se acerca a $700 millones. La decisión es actualizar su monto para que no lo licue el IPC. Está retrasado pero no se abandonó el proyecto de Julio De Vido de derivar el subsidio al transporte de las empresas a los pasajeros, mediante una tarjeta magnética. Esto disminuiría el monto que se eroga y la discrecionalidad con que se asigna y mejoraría la precisión del blanco al alcanzar, con mayor equidad, eficacia y transparencia. 4. El descenso de la tasa de interés para que ante el incremento de la demanda aumente la inversión y la oferta y no los precios. Esta es la lógica implícita en el recurso a las reservas para los vencimientos de deuda presupuestados, en el canje de deuda en moratoria y en el eventual pago al Club de París, cuya consecuencia sería un descenso de la tasa de interés para las empresas privadas. Las propuestas alternativas de financiamiento mediante la reducción del gasto público y la colocación de bonos en el mercado local que impulsan, entre otros, el vicepresidente Julio Cobos, implicarían por el contrario el incremento de las tasas de interés y la disminución del crédito. La inquietud de Cobos por lo que llama inflación muestra su pauperismo intelectual y su voluntad de no hacerse cargo de sus actos. Su voto contra la 125 está en el origen del incremento de precios de los alimentos que hoy se observa. De París al Fondo El principal obstáculo para el acuerdo con el Club de París es la exigencia de países como Japón y Estados Unidos de que intervenga como auditor el Fondo Monetario Internacional. Desde que la deuda dejó de concentrarse en los organismos multilaterales, se bancarizó y se fragmentó en títulos en poder de millones de inversores, la intervención del Fondo para exigir un ajuste ante problemas de balanza de pagos se volvió anacrónica. Al ser admitida como integrante del Grupo de los 20, la Argentina tuvo otra alternativa, la denominada revisión entre pares. En febrero, mientras el FRYO estaba ocupado con la piñata de los cargos en el Congreso y preparaba el ninguneo a Mercedes Marcó del Pont, el ministerio de Economía presentó toda la información requerida por el G20, equivalente a la famosa revisión del artículo 4 del FMI. La prensa militante ni se dio por enterada. Pese a la oposición conjunta de la Argentina y Brasil, el G20 estableció que el FMI recibiera esa información de cada uno de sus miembros aunque, en teoría, coordinaría sin opinar. La Argentina sondeó a la secretaría del Club de París sobre la posibilidad de pagar en seis años. La respuesta fue, en un año y medio, plazo exiguo que puede parecer generoso al lado del reclamo francés de pago al contado. El hecho es que la negociación está abierta y también en este caso la racionalidad está del lado del gobierno. (...)". |
| < Anterior |
|---|
La marcha atrás oficial, anticipada ayer por Cristina, se publicó hoy en el Boletín Oficial. Tal como se esperaba, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas modificó los plazos para el ingreso de divisas al sistema financiero provenientes de operaciones de exportación, mediante la resolución 187, publicada hoy en el Boletín Oficial.
El país recibió capitales desde el exterior destinados a la adquisición de empresas. Además, hubo un crecimiento en la reinversión de utilidades. En América Latina fue récord el ingreso de estos fondos al superar los a U$S 153 mil millones.
Los controles del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sobre las importaciones comenzaron a mostrar resultados concretos en la balanza comercial entre la Argentina y Brasil. Las importaciones del vecino país cayeron en abril 23% en términos interanuales y ello permitió que la balanza cerrara en equilibrio, un escenario que no se registraba desde junio de 2009.